domingo, 22 de febrero de 2009

Culpables: jurado popular




Esta noticia es de las que indignan y escandalizan.


Un asesino confeso de dos chicos gays allá por 2006 en Vigo (Galicia) ha sido absuelto por un jurado popular. Un jurado que sabe que clavó 57 veces cuchilladas, un jurado que justificó la matanza porque al asesino le entró pánico de ser violado, un jurado que debe pensar que los maricones sólo piensar en culear a pobres heteros indefensos.


Sí , la única explicación es que la (inconsciente o no) homofobia del jurado no sólo ha apoyado y liberado a un asesino homófobo sino que además han respaldado el prejuicio del hetero a convertirse en gay (cuánto supuesto hetero, ja!) y ya de paso han sentenciado vía libre para matar maricones porque homófobos os entendemos y tenéis que mantener por encima de todo la heterosexualidad, incluidos si os véis obligados a asesinar con saña. Con saña sí, porque ese supuesto temor a ser violado cae sobre su propio peso porque primero estaba en el piso de los asesinados (¿acaso fue forzado a subir o engañado?) y segundo porque el arrebato de pánico se desvanece cuando se conoce que uno de los chicos se encerró en una habitación tratando de pedir auxilio y protegerse y el asesino tumbó la puerta y remató el crimen.


Para más ira contra este jurado sacado de no se sabe donde, el asesino tuvo la calma suficiente para ducharse, robar en la casa, borrar huellas y hasta provocar un incendio quemando los cuerpos de las víctimas. La rápida intervención para apagar el fuego evitó una deflagración en la vivienda lo que podría haber dañado a la vecindad. Bien, éste último motivo es lo que ha hecho que culpen al tiparraco. Vamos, por los vecinos y los maricones que se jodan que además se lo habrán buscado ellos.


Si no hay mayor rabia que saber que hay gentuza dispuesta a cometer delitos por homofobia, aún más grave y más miedo da enterarte que hay quien desde el poder los absuelve obviando la clara objetividad de los hechos acaecidos.


Evidentemente me pregunto, si hubiese sido una pareja de chico y chica las víctimas, ¿habría actuado igual el jurado?


Hay una respuesta. Varios miembros del jurado tapaban sus caras para que no se les reconociese ni fotografiase. Espero que fuera porque se avergonzaban de su descarada homofobia o acaso temían que la patrulla gay los buscase y les clavasen 57 cuchilladas a las puertas del juzgado?


En imágenes el asesino Jacobo Piñeiro Rial y sus acólitos defensores. Tal vez esa sonrisita sedujo al jurado que por cierto era mayoritariamente femenino.


Ahora queda recurrir y poner a cada uno en su sitio, si no quiere la justicia seguir desprestigiada más de lo que está.